Lyndon Laney, fundador de la legendaria marca británica de amplificadores Laney Amplification, falleció a los 77 años.
En un comunicado compartido la marca confirma el fallecimiento de Laney, describiéndolo como un «creador, innovador y figura de confianza cuya pasión por la industria fue el pilar de su trayectoria profesional».
Lyndon Laney fundó Laney Amplification en 1967, con tan solo 19 años. La marca se convertiría en un referente internacional en las décadas siguientes y ha contribuido a definir el sonido de muchos guitarristas de renombre, incluyendo a su amigo de toda la vida, Tony Iommi de Black Sabbath.
Aunque quizás se le asocie principalmente con Laney Amplification, Lyndon Laney fue un exitoso veterano de la industria en otros ámbitos, desarrollando diversas empresas que finalmente dieron origen a lo que hoy es Headstock Group.
El grupo se expandió inicialmente al sector del audio profesional con la adquisición de HH Audio, seguida del desarrollo de Headstock Distribution, que representa marcas como Ibanez, Tama, Zildjian, Vic Firth y DiMarzio.
“La influencia de Lyndon trascendió el éxito empresarial; era admirado por su calidez, integridad, humor y discreta determinación”, afirma Lee Wrathe, director de marca de Laney. «Lyndon no solo fue fundador, sino también creador, innovador y una figura de confianza cuya pasión por la industria fue el pilar de su vida profesional. Su legado perdura a través de la empresa que construyó y de su hijo, James Laney, quien con orgullo continúa con esa visión. Su familia, amigos, colegas y la comunidad musical en general lo echarán mucho de menos».
Entre quienes han rendido homenaje a Lyndon Laney se encuentra Tony Iommi, quien se declara «absolutamente devastado» por el fallecimiento de su amigo.
«Me entristece profundamente anunciar que perdí a mi querido amigo Lyndon Laney a causa del cáncer el viernes”, escribe Iommi. «Estoy completamente devastado. Nos conocemos desde finales de los 60, cuando lo conocí y empecé a usar sus amplificadores Laney. Era un tipo encantador y su gran pasión era construir amplificadores de válvulas. También le encantaban los coches, igual que a mí; teníamos mucho en común. Nos sentábamos a hablar de ideas y de cómo incorporarlas a mis amplificadores. Me siento muy honrado de haberlo conocido a él y a su familia. James, su hijo, lleva ya varios años al frente de la empresa y la ha impulsado con ideas brillantes. Mi más sentido pésame a Jan, la esposa de Lyndon, y a su hijo James».





